Saltillo, Coah.- Después de permanecer durante meses atrapado en un entorno de abandono, suciedad y presunta violencia, para don Pedro finalmente comenzó una nueva etapa.
El médico anestesiólogo jubilado, de 70 años, ya cuenta con una red de apoyo familiar que asumirá su cuidado, luego de que sus hermanos se enteraran de su situación, y acudieran de inmediato al Hospital General de Saltillo para reunirse con él.
Vivía un abismo
Los familiares informaron que durante años permanecieron alejados de don Pedro porque su hija, Evelyn, les impedía visitarlo o mantener cualquier tipo de contacto con él, incluso, señalaron que ni el evento cerebrovascular que sufrió tiempo atrás permitió un acercamiento, ya que continuó restringiendo las visitas mientras el hombre permanecía prácticamente inmovilizado dentro de su vivienda.
Una vez que sus hermanos lograron localizarlo, una de sus hermanas realizó los trámites correspondientes ante las autoridades y firmó como familiar responsable, comprometiéndose a hacerse cargo de su atención y recuperación.
Posteriormente, don Pedro fue trasladado a un hospital privado, donde continúa recibiendo atención especializada; su estado de salud se reporta estable, aunque permanecerá bajo vigilancia médica.
Juzgarán sus actos
En cuanto al proceso legal, Evelyn continúa privada de su libertad; fuentes cercanas a la investigación señalaron que permanecerá a disposición del Ministerio Público, ya que la carpeta de investigación será judicializada por la probable comisión de delitos relacionados con la omisión de cuidados y violencia familiar.
La investigación busca determinar el grado de responsabilidad en las condiciones en que permanecía el adulto mayor, quien presuntamente sufría abandono y maltrato dentro de su propio hogar.

Vivía en un muladar...
El adulto mayor recibió atención médica inmediata para combatir el severo cuadro de deshidratación que presentaba:
Debido al evento cerebrovascular que sufrió, don Pedro ya no podía desplazarse por sí mismo, por lo que realizaba sus necesidades fisiológicas en el mismo sitio donde permanecía acostado.
Entre los perros
Evelyn mantenía a su propio padre en condiciones insalubres:
El doctor jubilado cohabitaba con alrededor de 20 perros rescatados, los cuales tenían libre acceso por toda la vivienda, mientras la limpieza era prácticamente inexistente.